Carmen Crespo destaca la soberanía alimentaria como defensa nacional

La soberanía alimentaria se ha convertido en un tema crucial en el ámbito de la política agraria europea. Durante un reciente encuentro en Castilla y León, expertos y representantes del sector agrario se dieron cita para debatir sobre la futura Política Agrícola Común (PAC) y el impacto que tendrá en la economía y la seguridad alimentaria de la región. Las declaraciones de figuras clave resaltan la importancia de mantener un enfoque cohesionado y sólido en esta materia.

Carmen Crespo: la importancia de la soberanía alimentaria como defensa nacional

En un contexto donde la PAC está siendo revisada para su implementación posterior a 2027, Carmen Crespo, europarlamentaria y ponente del informe sobre la PAC, enfatizó que “la soberanía alimentaria es el mayor arma de defensa de un país”. Esta afirmación resuena en un momento en que Europa enfrenta desafíos económicos y sociales, y el sector agrario juega un papel fundamental en la estabilidad de la sociedad.

Durante el encuentro en Valladolid, Crespo subrayó la necesidad de un presupuesto sólido para la PAC, evitando un modelo de “pilar único” que amenace la diversidad y la fortaleza del sector agrario. Afirmó que la posición del Gobierno de España debe ser clara y contundente: “No me basta con que digan que no nos gusta. Si esto es así, se bloquea”. Este llamado a la acción es vital para garantizar que el sector agrario sea tratado como una prioridad nacional.

La eurodiputada también hizo eco de la preocupación ante los recortes propuestos por la Comisión Europea, que podrían recortar significativamente los fondos destinados a España en el nuevo ciclo financiero. Se estima que el recorte podría alcanzar hasta 10.000 millones de euros en un periodo de seis años, lo que afectaría gravemente a los agricultores y ganaderos de Castilla y León.

Retos y oportunidades en la nueva PAC

La PAC es un tema candente que afecta no solo a los agricultores, sino a toda la cadena de valor que incluye comercio, industria, y empleo. En este sentido, el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, enfatizó que "sin rentabilidad no puede haber actividad". Esta afirmación refleja la necesidad de que las políticas agrícolas sean rentables y sostenibles para poder garantizar el futuro del sector.

El debate también tocó puntos críticos como la modernización de regadíos, donde Castilla y León ha sido pionera. Se mencionó que se han modernizado más de 125.000 hectáreas en los últimos veinte años, lo que ha permitido un ahorro significativo de agua. Esto es crucial en una región donde los recursos hídricos son limitados y deben ser gestionados de manera eficiente.

Los participantes del debate coincidieron en la necesidad de:

  • Mantener un presupuesto adecuado para la PAC.
  • Defender la estructura de dos pilares de la PAC.
  • Facilitar la incorporación de jóvenes al sector agrario.
  • Reforzar las medidas de reciprocidad en el comercio agrario.

María González Corral: el papel de las políticas locales

La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, también compartió su perspectiva sobre la futura PAC y cómo afecta a Castilla y León. González Corral destacó que el rechazo al modelo de “pilar único” es esencial para la adaptación a la realidad productiva de la región. “Las ayudas directas, incluidas las agroambientales, suponen en torno a 950 millones de euros”, subrayó, lo que evidencia la dependencia del sector agrario de un apoyo financiero sólido.

La consejera también abordó la importancia del agua como recurso fundamental, resaltando la necesidad de priorizar a los agricultores y ganaderos del sur de Europa en las políticas hídricas. En este sentido, mencionó que donde se ha modernizado el riego, se ha logrado un ahorro del 30% de agua, lo que debe ser considerado en las futuras estrategias de gestión hídrica.

La voz del sector agrario y sus necesidades

Los representantes del sector agrario, como las organizaciones profesionales agrarias (OPAs), han manifestado su preocupación por la falta de claridad en el futuro de las ayudas. La incertidumbre que rodea a la PAC post 2027 podría poner en riesgo la sostenibilidad del sector. Por ello, se ha solicitado a las autoridades que se adopten medidas claras y efectivas que aseguren una transición justa y beneficiosa para todos los implicados.

El enfoque en el relevo generacional es igualmente crítico, con una convocatoria abierta para la incorporación de jóvenes al sector, que cuenta con un presupuesto de 100 millones de euros. Esta iniciativa busca atraer a nuevos profesionales y garantizar la continuidad de las actividades agrarias en la región.

Propuestas para un futuro sostenible

Los líderes del sector agrario proponen un enfoque más integrado que contemple:

  • El fortalecimiento de la infraestructura agrícola.
  • La implementación de tecnologías sostenibles.
  • La promoción de productos locales en mercados internacionales.
  • El desarrollo de estrategias de investigación y desarrollo para adaptarse al cambio climático.

Este enfoque no solo beneficiará a los agricultores y ganaderos, sino que también contribuirá a la seguridad alimentaria y al bienestar general de la población. La colaboración entre las diversas entidades, tanto públicas como privadas, es fundamental para lograr estos objetivos.

Un llamado a la unidad y la acción

El consenso entre los participantes en el encuentro es claro: es esencial que el Gobierno de España actúe de manera unificada en defensa de los intereses del sector agrario. La palabra “bloqueo” debe ser pronunciada si la propuesta de la Comisión Europea no se ajusta a las necesidades del sector. Hay un sentimiento de urgencia para que se reconozca la importancia del campo no solo como un sector económico, sino como un pilar fundamental de la seguridad y sostenibilidad de la sociedad.

La declaración institucional firmada por diversas organizaciones y entidades de Castilla y León refleja esta necesidad de unidad y acción. La defensa de un presupuesto adecuado, la modernización de la agricultura y la promoción del relevo generacional son aspectos fundamentales que deben ser priorizados en la agenda política.

En definitiva, el sector agrario se enfrenta a uno de los desafíos más grandes de su historia, y la forma en que se gestionen las políticas agrarias en los próximos años determinará su futuro. La soberanía alimentaria no solo es un tema de producción de alimentos, sino que es una cuestión de identidad, economía y seguridad nacional.